Leche materna: la mejor opción

leche materna

La lactancia materna aporta el mejor alimento que puedes dar a tu bebé. Iníciala de forma precoz, si es posible en el paritorio y olvídate del reloj. Dale de mamar a demanda, cuando quiera y el tiempo que quiera.

 

El calostro es la leche de inicio que proporcionas a tu hijo durante los primeros días de vida. Contiene los elementos necesarios para los dos o tres primeros días de vida. Le aporta, además de calorías, sustancias que le van a proteger de enfermedades infecciosas y de problemas intestinales. Es como una “vacuna natural” para tu bebé, ya que contiene muchos anticuerpos. Además, es un buen purgante, lo que le ayudará a eliminar antes el meconio.

 

La succión de tu bebé no sólo provoca la subida de la leche, sino también la contracción del útero, que es el primer paso de la formación regresiva del cuerpo. Esto se debe a que segregas dos hormonas fundamentales llamadas oxitocina y prolactina. En muchas mujeres, sobre todo si se trata de su segundo hijo, la contracción del útero ocasiona unos dolores o molestias que se conocen con el nombre de entuertos. La lactancia materna ayuda a que estos dolores no sean tan fuertes y desaparezcan antes.

 

Amamantar a menudo -los recién nacidos también quieren mamar durante la noche – reduce el tiempo de la subida de la leche. Lo importante es que el bebé mame bien durante los primeros tres días el calostro. La subida de la leche se produce entre el tercer y el quinto día después del parto, es la llamada leche de transición. Algunas mujeres notan un aumento del tamaño de los pechos y más sensibilidad. Si tienes molestias, te podría aliviar colocarte compresas calientes antes de dar el pecho, para aumentar el flujo de leche y compresas frías después de la toma para aliviar el dolor.

 

Algunas mujeres le dan un ligero masaje a sus pechos, otras no necesitan ningún tipo de preparación. Aprovecha los consejos que te puedan dar durante el puerperio o las visitas a tu matrona durante las clases de preparación al parto para informarte y despejar todas tus dudas sobre las técnicas del amamantamiento.

 

Con la subida de la leche cambia tanto la cantidad de leche como su composición. Después de diez o quince días la leche materna ya es madura. La leche materna se va adaptando a las necesidades del niño a lo largo de los meses, adaptando su composición conforme el niño crece.

 

La producción de leche también se adaptará automáticamente a las necesidades de tu niño. En vista de que el ritmo de cada bebé es diferente, puede ser que un bebé tenga otra vez hambre antes de que pasen dos horas. No tengas problema en volver a colocártelo al pecho. Esto es algo completamente normal sobre todo al principio de la lactancia (con la subida de la leche) y en fases de crecimiento del niño. Así tu pecho se vacía completamente y recibe el impulso necesario para producir más leche.

 

La leche materna tiene en su composición dos fracciones, la primera es la leche más aguada, con más proteínas que hace que el bebé sacie su hambre, y la segunda fracción es la llamada grasa, en la que aportamos más grasas, y esto hace que el bebé engorde y aguante más para la siguiente toma. Es por ello muy importante que el niño vacíe el pecho en cada toma para beneficiarse de ambas fracciones. Puedes darle en cada toma uno o los dos pechos, pero lo importante es que te los vacíe bien.

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