La cantidad de agua que debe beber tu bebé dependerá de su edad, del tipo de alimentación y de la temperatura ambiente, así como del grado de actividad del peque.

Los lactantes que toman pecho a demanda no necesitan beber agua a no ser que estén enfermos, con fiebre o diarrea, o en algún otro caso excepcional. En circunstancias normales, no necesitan tomar nada más que leche.

Si tu bebé toma biberón, hasta los seis meses la recomendación sería la misma: con la leche de fórmula toman suficiente líquido, no necesitan beber agua a parte aunque haga calor, aunque puedes ofrecerle. Al principio debes utilizar agua del grifo hervida o agua mineral apta para consumo infantil, es decir, de mineralización débil. En el caso de que hiervas el agua del grifo (la mineral no debes hervirla) es importante que no lo hagas durante más de 1 minuto porque aumentaría la concentración de sales minerales, lo que exige un sobreesfuerzo al sistema renal del bebé.

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A los bebés que ya comer sólidos como pan, galletas, cereales…, sí es aconsejable ofrecerles líquidos con cierta frecuencia, y de poquito en poquito. A veces parece que cuando piden agua solo quieren jugar. Puede ser, pero no siempre. Probablemente tu hijo necesite mayor hidratación.

¿Qué bebidas le doy a mi bebé?
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