El bebé

el bebe

El bebé es un pequeño y milagroso misterio. Un libro abierto vestidito con chaquetas de lana en el que aprendemos mil y un cosas cada día. Hasta los tres años, el bebé es bebé y no “cruza la frontera” que marca convertirse en un niño pequeño. En sus primeros 36 meses el niño nos necesita, depende de nosotros para prácticamente todo, lo cual, además de una enorme responsabilidad, es una de las experiencias más hermosas de la vida.

 

Los bebés al nacer pesan una media de 3,3 kilos en el caso de los niños y 3,2 en el caso de las pequeñas. Cuando alcancen el año de edad los bebés casi habrán triplicado esa cifra y las niñas habrán alcanzado de media los 8,9 kilos. Tras este baile de gramos y percentiles, hay una serie de cuidados y asistencia imprescindibles.

 

Hasta los dos meses el bebé depende de sus papás para prácticamente todo. Su cabeza no se sostiene y tiene una visión muy limitada. Es a partir de los 60 días de vida cuando empieza a interactuar más con el entorno, trata de levantarse cuando está tumbado y sonríe o reacciona cuando está con sus papás.

 

A los seis meses comienza el gateo del bebé, sus extremidades son lo suficientemente fuertes para comenzar a moverse ligeramente y agarrar objetos y manipularlos. Entre los 10 meses y el año, el pequeño empieza a dar sus primeros pasos y abre una nueva etapa en su desarrollo. Un desarrollo en el que la correcta alimentación (tanto del pequeño como de la mamá) es esencial. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva como el mejor método de alimentación para el bebé hasta los seis meses.

 

En este sentido, es a partir de estos seis meses cuando los papás irán introduciendo nuevos alimentos en la dieta del pequeño (sin abandonar la leche materna, por lo menos hasta los dos años) lo que, combinado con diferentes texturas y colores, le ayudará en su desarrollo intelectual.

 

Especialmente si el bebé nace de manera prematura, es decir, antes de las 37 semanas de gestación, es imprescindible extremar los cuidados. Estos pequeños pueden presentar riesgos de sufrir sepsis neonatal, problemas cardíacos y respiratorios, exceso de vello corporal… la clave de esta etapa es una vigilancia constante, establecer una relación de confianza y comunicación continua con el pediatra y, sobre todo, disfrutar de cada minuto que pasemos con nuestro hijo. Porque todo el mundo puede ser padre o madre. Ser “papá” y “mamá” es algo único y muy especial.

 

Si quieres saber más cosas acerca del cuidado del bebé puedes entrar en la web de Letsfamily, uno de los portales más completos.

 

Puntua este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>