A partir de los 8 o 9 meses podrás añadir el pescado a la dieta del bebé.

Es mejor que empieces con los pescados blancos (merluza, pescadilla,lenguado, gallo, rapepapilla…), que pueden ser congelados. El motivo es que la carne del pescado blanco es menos grasa (no supera el 2%) y más fácilmente digerible. Por ello se puede comenzar a introducir progresivamente en la dieta del bebé, empezando por poca cantidad y alternando con las papillas de carne y verdura.

Para preparar la papilla de pescado cuécelo al vapor con patata y distintos tipos de verduras. Puedes variarlas cada día para que el sabor no sea el mismo. Después de cocido, debes tritúralo bien, teniendo mucho cuidado con las espinas. También puedes añadir un puñadito de arroz.

 

Preparación del pescado para el bebé
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