No todos los bebés necesitan dormir el mismo número de horas. Hay bebés más dormilones y otros más inquietos. Aunque lo más frecuente es que durante los primeros meses los recién nacidos duerman siesta después de las comidas.

 

Lo primero que debes hacer para que tu bebé duerma bien después de comer es asegurarte de que ha expulsado todos los gases. Puedes mantenerlo incorporado unos minutos, dándole suaves golpecitos en la espalda. Otros bebés logran echarlos mejor, estando boca abajo. Para ello acuna a tu bebé sobre tu antebrazo intentando darle calor en la tripa con la palma de tu mano. Con esta modalidad suelen tener más éxito los papás, que tienen las manos más grandes y en ocasiones también con más temperatura que las mujeres.

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Algo que le impedirá descansar a gusto es estar sucio. Por ello también te aconsejamos cambiarle el pañal antes de dejarlo en la cuna.

 

Por último, algo que suele ayudar siempre a que los niños concilien bien el suelo es seguir siempre la misma rutina. Puedes cantarle siempre la misma canción mientras le cambias antes de llevarle a la cuna, por ejemplo. Esto puede servirte también para la noche.

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¿Cómo acuesto al bebé después de comer?
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