Cómo hacer frente al estreñimiento en el bebé

estreñimiento en los bebés

El estreñimiento en el bebé es algo más habitual de lo que podemos pensar. En este sentido, hay que considerar que en los primeros meses de su vida, el aparato digestivo y excretor del pequeño/a aún no está maduro y, por tanto, diversos factores externos pueden hacer que sus deposiciones no sean todo lo regulares que sería deseable.

Muchos pediatras y especialistas en nutrición coinciden en un dato: 9 de cada 10 casos de estreñimiento en bebés están motivados por la dieta.

¿Qué es el estreñimiento en el bebé?

El estreñimiento en el bebé se produce cuando la frecuencia de las deposiciones del pequeño o la pequeña no es normal, o las heces son anormalmente sólidas o muy escasas. Sin embargo, muchas veces los padres interpretan los esfuerzos del bebé para hacer caquita como un caso de estreñimiento. Hay que recordar que en sus primeros meses de vida, los movimientos intestinales del bebé no se producen de manera tan eficiente como en los adultos, por lo que no es extraño que tengan que hacer un esfuerzo importante (que se traduce en encogimiento de piernas, enrojecimiento de la cara…).

En lo que respecta a la frecuencia, podemos considerar que el lactante llega a hacer hasta 3 deposiciones en un periodo de 24 horas, si bien no es extraño que puedan ser de una cada 48 horas. Más allá de este límite podríamos empezar a hablar de estreñimiento.

¿Cómo evito el estreñimiento en el bebé?

En ocasiones, los bebés necesitan una pequeña ayuda para deponer. Darles suaves masajes en la zona del abdomen, con la palma de la mano y los dedos, a modo de movimientos circulares para facilitar el movimiento intestinal. También puedes ayudarle, especialmente cuando notes que está intentando hacer caquita, llevando suavemente sus rodillas a la zona de la barriguita, a modo de pausadas flexiones.

Coger al bebé en brazos, ligeramente erguido (como si estuviera en cuclillas), también puede ayudarle a mejorar sus deposiciones.

En lo que respecta a la dieta, los bebés que ya consumen otros alimentos complementarios a la leche materna pueden ver incrementado el aporte de fibra de la misma. Si ya han empezado a tomar verduras, las legumbres, acelgas o el apio también ayudan a mejorar el proceso. Asimismo, es importante que, incluso entre toma y toma, se mantenga hidratado con agua al bebé, de manera que las heces puedan ir reduciendo su consistencia.

Puntua este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>