Durante el primer año de vida, de una manera inevitable e imparable, tu casa se irá llenando de cacharros. Grandes, medianos y pequeños, algunos accesorios y otros verdaderamente necesarios. Entre éstos últimos está la trona. A partir de los 6 ó 7 meses, cuando tu bebé se siente bien y sus horarios se parezcan más a los tuyos, te resultará muy cómodo darle de comer sentado en la trona, pero no solo. A tu hijo le gustará observar lo que sucede desde ahí y poco a poco pintar, o jugar en esta posición.

 

Hay muchos tipos de tronas.

Las regulables permiten regular la altura de su asiento, de modo que la trona se vaya adaptando al crecimiento de tu bebé hasta que finalmente se convierte en una silla.

Las transformables ofrecen la posibilidad en el futuro de acabar transformándose, por ejemplo, en cómodas butaquitas o incluso en una mesa y una silla.

Las plegables se cierran y se transportan con toda facilidad. Son perfectas si viajas mucho o para llevarlas de vacaciones. Deben estas provistas de un doble dispositivo de bloqueo de seguridad para impedir que se plieguen por accidente.

También las hay fijas, que suelen ser amplias y cómodas para el bebé.

Las de mesa son las más pequeñas. Constan de un asiento ligero, compacto y plegable con un respaldo acolchado reclinable, y de una bandeja. Pesan unos 2 kilos y se pueden anclar en los márgenes de cualquier tipo de mesa mediante unas gruesas pinzas. Deberás comprobar que su estructura sea lo suficientemente estable y sólida  para soportar el peso del bebé y sus movimientos. Las puedes llevar a cualquier lado: restaurantes, casa de los abuelos, de vacaciones… pero ten la precaución de no anclarla nunca sobre el mantel.

young child eating peaches in high chair

 

Las tronas asiento son unas sillitas plegables que, mediante arneses se colocan sobre el asiento de cualquier silla de adulto, para que el niño alcance a la mesa. Fáciles de plegar y portátiles, también son una buena opción para viajar.

 

Respecto al uso de la trona lo más importante es que no dejes nunca en la trona a tu hijo sin el cinturón puesto y que no le dejes ponerse de pie. Intenta que no haya muebles a su alcance con objetos llamativos, que pueda intentar alcanzar haciendo volcar la trona. Aunque parezca un accesorio sin complicaciones, lee las instrucciones y las recomendaciones referentes al peso del niño.

La mejor trona para tu bebé
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