Consumo de café y embarazo

Café y embarazo

Muchos de nosotros tenemos un ritual para comenzar el día que pasa, de manera casi automática, por poner la cafetera y prepararnos una reparadora taza de café de cara a espabilarnos frente a la dura jornada que nos espera. En este sentido, conviene que las futuras mamás y madres ‘recién estrenadas’ limiten al máximo su consumo diario de cafeína.

 

La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (http://www.efsa.europa.eu/ ) publicaba un estudio en el que calculaba la ingesta media de café que resulta segura para una persona adulta. En este sentido, la EFSA determina que una persona mayor no embarazada puede consumir alrededor de 400 miligramos de café (unas cuatro tacitas de café expreso) sin experimentar de manera significativa los problemas asociados a un consumo excesivo (insomnio, ansiedad, nerviosismo…). Ten en cuenta que, para que te hagas una idea, un café americano de cafetería suele contener unos 100 miligramos de café, aproximadamente, y un expreso unos 80.

 

En el caso de las mujeres embarazadas y madres que estén dando el pecho a un bebé, los resultados varían, por razones obvias. Los estudios más ‘optimistas’ afirman que en embarazadas o madres en periodo de lactancia, el límite del consumo seguro de café se sitúa en los 300 miligramos diarios. La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria recorta hasta los 200 miligramos diarios las cantidades seguras.

 

Los expertos coinciden en que la ingesta excesiva de café por parte de embarazadas y mamás que dan el pecho puede derivar en problemas de deshidratación, ansiedad y nerviosismo en la madre y, lo que es aún más importante, en el feto y el lactante. Los especialistas recomiendan, en este sentido, limitar al mínimo e incluso excluir de la dieta tanto el café como los refrescos con cafeína.

 

Además de lo antes expuesto, has de tener en cuenta que el café puede provocar desórdenes intestinales y movimiento estomacal que, unido al propio del embarazo, puede derivar en que se intensifiquen los problemas de nauseas y vómitos. En general, trata de tomar café descafeinado y refrescos desprovistos de este excitante, si necesitas ‘engañar’ en cierta medida a tu cerebro. Será complicado si tu consumo de café antes del embarazo era elevado, pero te aseguramos que merece la pena.

 

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