Como ya hemos visto en un artículo anterior, la histeroscopía es un procedimiento disgnóstico-terapéutico que permite a un ginecólogo ver el interior del útero gracias a un dispositivo llamado histeroscopio que cuenta con una pequeña cámara endoscópica y también a la inyección controlada de un suero en el interior de la cavidad, lo que permite verlo todo con más claridad. La histeroscopia diagnóstica y quirúrgica son dos tipos diferentes, cada una con sus características, como las que os vamos a explicar en este artículo.

Diferencias entre la histeroscopia diagnóstica y quirúrgica

El procedimiento puede llevarse a cabo con fines de diagnóstico o también para el tratamiento de patologías intrauterinas así como método de intervención quirúrgica. Para ello existen estas dos modalidades.

La histeroscopía diagnóstica se usa para poder ver el interior de la cavidad uterina así como para tomar muestras y llevar a cabo un estudio histológico o también para determinar cuáles son los motivos de sangrado menstrual anormal o de infertilidad entre otros.

Con esta clase de técnica se pueden hacer muchas cosas diferentes y todas ellas de gran utilidad. Entre ellas podemos destacar la toma de biopsias para el estudio del endometrio, resección de pequeños pólipos endometriales y algunas clases de miomas uterinos, sección de pequeñas adherencias intrauterinas así como la exéresis de restos que se producen después de un aborto de pocas semanas entre otros.

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Por otro lado, no hay que olvidarse que con esta técnica se puede llevar a cabo una buena planificación familiar, conocida como oclusión tubárica.

Normalmente, esta técnica suele ser ambulatoria y la única anestesia requerida puede ser la toma de un ibuprofeno una hora antes de la intervención además de alguna clase de relajante muscular como diazepan- Cuando se acaba la prueba, la mujer puede continuar su vida con total normalidad.

En el caso de la histeroscopia quirúrgica, la cosa cambia un poco. Se usa para poder ver el interior de la cavidad uterina y para procedimientos considerados como más agresivos que requieran de la utilización de energía eléctrica con una mayor potencia.

Con esta técnica se pueden realizar diferentes acciones como exéresis de muestras con una mayor amplitud, sección de tabiques uterinos amplios, resección de pólipos y miomas de mayor tamaño que los que se tratan en la histeroscopia diagnóstica.

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En este caso, y debido a que el histeroscopio es de un tamaño mayor diámetro, pudiendo llegar hasta los 10 milímetros aproximadamente, la mujer puede llegar a precisar anestesia general, siempre a criterio tanto de la paciente como del propio anestesista.

Aquellas mujeres que vayan a someterse a estas pruebas, ingresan por la mañana, en ayunas, y se suelen ir al medio día. No se precisa de ninguna clase de reposo específico, a no ser que así lo dictamine el especialista.

Diferencias entre histeroscopia diagnóstica y quirúrgica
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