Semana 15 de embarazo

semana 15 de embarazo

En la semana 15 de embarazo el bebé ya ha alcanzado una talla de unos 10 centímetros. Su peso ya se sitúa en el entorno de los 50 gramos, aproximadamente. El feto cada vez recibe más calcio y, lo que es más importante, es capaz de asimilarlo mejor. De este modo, su estructura ósea global va ganando a partir de esta fase en solidez y, asimismo, densidad.

 

Sin embargo, los huesos todavía son muy cartilaginosos y flexibles algo, por otra parte, necesario a la hora de afrontar, tanto tú como el bebé, el parto en unos meses. El bebé todavía mantiene sus ojitos cerrados, pero estos ya son capaces de diferenciar, incluso a través de los párpados, matices como la claridad, la luz directa e indirecta o el paso a la oscuridad.

 

La cabeza del bebé ya está más proporcionada con respecto al cuerpo. Además, su cuello se ha alargado, de manera que su cabecita puede permanecer un poco más erguida. Ya te habíamos comentado que el lanugo comienza a cubrir el cuerpo y la pielecita del bebé. Este vello irá desprendiéndose a medida que avance el embarazo, se depositará en el líquido amniótico y el bebé lo asimilará. En este sentido, ese lanugo es una parte esencial del meconio.

 

Los movimientos del bebé cada vez son más intensos. Sus deseos de ejercitarse aumentan, ya que sus extremidades ya están prácticamente desarrolladas en relación con su pequeño tamaño.

 

La madre en la semana 15 de embarazo

 

Muchos expertos consideran que la semana 15 de embarazo marca el comienzo de una fase de mayor actividad para la madre. En efecto, a partir de la semana 14, el riesgo de sufrir un aborto espontáneo se reduce de manera drástica, por lo que ahora la mamá puede comenzar a hacer algo más de actividad física suave (caminar, hacer yoga, tai chi, nadar…).

 

A estas alturas, las madres suelen haber subido de peso alrededor de dos kilos o dos kilos y medio. En este periodo puede llegar a producirse lo que se conoce como la rinitis del embarazo. Esta obstrucción nasal está relacionada directamente con el aumento en la producción de estrógenos por parte del organismo de la madre.

 

Ventilar bien la casa, hacer vahos abundantes de vapor y utilizar suero fisiológico para higienizar, destaponar las fosas nasales son algunos de los remedios más habituales de una molestia que, sin embargo, no suele durar mucho tiempo.

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