El preparto

preparto

El preparto es un periodo de inicio no definido de manera concreta ni establecido exactamente, que también se conoce como fase prodrómica. Este lapso de tiempo se caracteriza porque la madre comienza a experimentar ciertos indicios que le anuncian que se acerca el momento del parto, aunque no quiere decir que éste se va a desencadenar de manera inmediata. Los expertos estiman que este periodo de tiempo puede llegar a durar hasta 15 días. Su finalización llega con la dilatación del útero.

Los “síntomas” de que nos encontramos en la fase prodrómica no son percibidos en ocasiones por la madre. Uno de dichos “síntomas” es la aparición de contracciones, de diferente intensidad e irregularidad. También pueden aparecer reacciones de tipo vasomotoras (sofocos, por ejemplo), incremento del flujo vaginal (en abundancia y densidad) o expulsión del tapón mucoso generado en el conducto cervical o descenso del fondo uterino. No debes confundir la expulsión del tapón mucoso con el proceso de romper aguas. Esta masa gelatinosa, que puede aparecer teñida de sangre, cierra el cuello del útero y separa ésta zona de la vagina.

El incremento gradual en la intensidad y regularidad de las contracciones en el preparto se debe a que el cuerpo de la embarazada comienza a experimentar el flujo de oxitocina a través de la sangre.

La oxitocina es una hormona producida en el hipotálamo. Su acción estimula las contracciones uterinas, especialmente una vez que ha comenzado el parto. También puede administrarse, en esta fase, por vía intravenosa para provocar el parto.

Las denominadas como contracciones de Braxton Hicks tienen una intensidad variable y se producen con una frecuencia de una cada diez minutos. A partir de las 30 semanas del embarazo, éstas aumentan de intensidad por lo que suele ser cuando la madre empieza a percibirlas. Estamos ante contracciones que, por regla general, no son dolorosas, aunque pueden provocar incomodidad a la embarazada. Duran en torno a medio minuto y se presentan de manera desordenada y variable.

En principio, las contracciones de Braxton Hicks no son sinónimo de complicaciones, a no ser que éstas empiecen a sentirse antes de la semana 35 de embarazo, circunstancia que debemos comunicar a nuestro especialista para que haga las pruebas necesarias.

En general, si estas contracciones en el preparto aparecen con dolor, son regulares o vienen acompañadas de secreciones vaginales es necesario que acudas inmediatamente a tu ginecólogo.

Si quieres saber más sobre el embarazo, el preparto y el postparto puedes acudir a la web http://www.letsfamily.es/ en la que encontrarás toda clase de información y reportajes.

 

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