Contracciones en el parto

contracciones en el parto

Las contracciones en el parto son algo necesario e inevitable para que el alumbramiento del bebé llegue a buen término. Lo que ocurre en una contracción es que el músculo del útero se contrae y luego se relaja. Se presentan como dolores muy intensos en la baja espalda y como punzadas de dolor similares a las que las mujeres experimentan durante la menstruación, sólo que de una intensidad mucho más elevada.

 

Su presencia es imprescindible para que se produzca la dilatación que anuncia el parto. Estas contracciones se irán volviendo más rítmicas y dolorosas a medida que el parto se vaya aproximando, de manera que el cuello del útero se vaya haciendo más flexible. Los expertos consideran que el parto está encaminado cuando el cuello de útero ha dilatado alrededor de 4 centímetros.

 

Las contracciones en el parto se van produciendo cada vez más poco tiempo. En este sentido, llegan a desarrollarse en su última fase cada minuto, aproximadamente. Dependiendo de cada madre, el dolor de las contracciones puede ser más o menos intenso. Los especialistas determinan que las madres primerizas que hayan tenido contracciones cada 15 minutos durante 2 horas deben acudir al hospital.

 

Aliviando las contracciones

 

Contracciones y dolor son realidades que van, en la mayoría de las ocasiones, unidas. Para aliviar en la medida de lo posible estos dolores es necesario que la mamá utilice la respiración, lo que ayuda a relajarse. Asimismo, también es interesante que te mantengas de pie si puedes, dando pequeños paseos si es que estás en tu casa. Las contracciones pueden llegar a durar entre un minuto y medio y dos minutos. Estar de pie y caminar no sólo te aliviará en su transcurso sino que, además, permitirá que el bebé se vaya colocando.

 

Identificar las contracciones

 

Es necesario que las madres, especialmente las primerizas, sepan distinguir las contracciones en el parto de aquellas que se conocen como las de Braxton Hicks. Estas contracciones no son o suelen ser regulares ni durar lo mismo. Además, su intensidad es variable. Estas contracciones pueden ocurrir semanas o meses antes de que se produzca el parto. Beber agua, respirar de manera regular y tomar baños tibios son prácticas que ayudan a mitigar su intensidad.

 

Si estás interesado en saber más cosas acerca de las contracciones en el parto o disponer de datos sobre las diferentes fases del desarrollo del bebé, te recomendamos que acudas a la web de Letsfamily (http://www.letsfamily.es/ ).

 

Puntua este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>