Hemorroides postparto

hemorroides postparto

Pocas dolencias generan una mayor incomodidad, tanto física como mental, que las hemorroides. Los datos de la Organización Mundial de la Salud son claros al respecto. En torno al 50% de la población ha sufrido, sufre o sufrirá de hemorroides en algún momento de su vida. Especialmente en el caso de las mujeres jóvenes, el embarazo es la principal causa que motiva la aparición de las hemorroides. En el periodo que se comprende entre los 30 y los 40 años se suelen dar el mayor número de casos. Hablando en concreto de las embarazadas, las estadísticas recogen que aproximadamente 4 de cada diez mujeres experimentan en algún momento esta dolencia en mayor o menor medida. Las hemorroides postparto pueden llegar a representar un verdadero problema para las mujeres que, en caso de no ser tratado de inmediato, incluso podría derivar en dolencias mucho más serias.

¿Por qué se producen las hemorroides postparto?

Las hemorroides no son otra cosa que varices que se generan en la zona del recto. A medida que va avanzando el periodo de gestación, la embarazada pierde movilidad y su rutina se va haciendo cada vez más y más sedentaria. De hecho, la falta de ejercicio físico y los largos periodos sentada que la embarazada tiene que pasar son dos de los factores que podríamos denominar de riesgo.

Asimismo, la presión que se ejerce sobre las venas de la zona pélvica y rectal durante el proceso del parto hace que las hemorroides puedan aparecer con mucha más facilidad.

Complicaciones y prevención de las hemorroides durante el postparto

Entre las principales complicaciones que pueden producirse ante unas hemorroides mal tratadas o curadas están las trombosis hemorroidales externas, las hemorroides prolapsadas o el estrangulamiento hemorroidal, que da como resultado unos dolores muy intensos y punzantes.

Decir que la prevención es el mejor arma en el tratamiento de las hemorroides es un gran cliché pero, precisamente, si los clichés son lo que son es porque encierran un gran poso de verdad. En este sentido, una buena higiene de la zona, apostar por la realización de ejercicios físicos y estiramientos de intensidad moderada y evitar a toda costa las comidas fuertes, excesivamente grasas o picantes son hábitos que pueden obrar verdaderos milagros. No obstante, el principal consejo que se debe escuchar es el de nuestro propio especialista de cabecera.

Y es que, como en su día sentenció Confucio, hay cuatro cosas que es necesario atajar desde su inicio, “las deudas, el fuego, los enemigos y la enfermedad”.

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1 comment

  1. Avatar de Letsfamily Aray   •  

    qué padre opción la de la reflexologeda para todas las muerjes que prefieren enfrentar de otra forma los dolores de parto, suena mejor que recurrir a medicamentos que no sean 100% seguros para el bebé y/o la mamá

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